Etiquetado

¿Por qué debemos leer y comprender el etiquetado de los alimentos y bebidas que consumimos?

La respuesta seguro que la estás pensando. Existen varias respuestas:

– Somos lo que comemos.

– En la actualidad la publicidad nos engaña o no nos deja ver la realidad.

– Existen productos nocivos, alérgicos e intolerantes que no podemos consumir.

– Por cultura y/o religión existen alimentos que no se pueden ingerirse.

– Caducidad de los alimentos…

Así una larga lista de respuestas, pero la realidad es que a la hora de enfrentarnos a un etiquetado sólo nos fijamos en algún pequeño detalle de todo un mundo de información que nos ofrecen.

A la hora de comprar un televisor podemos estar 5, 10 e incluso 30 minutos comparando entre diferentes televisores, contrastando características entre modelos o marcas hasta que tomamos la decisión de compra. Sin embargo, a la hora de comprar productos alimenticios no le dedicamos ni 10 segundos a la lectura del etiquetado “aparentemente fácil de entender”.

Lo primero que debemos de saber es que el etiquetado de un producto es el encargado de informar al consumidor sobre los macro-micronutrientes y de más productos que pueden contener un alimento ó bebida.

¿Cuándo es importante mirar atentamente esta etiqueta?

Hay ocasiones en las algún dato no está debidamente indicado, bien porque no lo hayan indicado con claridad, o bien no le hayan dado una visibilidad correcta dentro del propio etiquetado, esto nos puede transmitir la sensación de que el fabricante no quiere informarme sobre dicho elemento. En otras ocasiones, encontramos la información en otros idiomas diferentes al del país de venta, en el caso de España deben indicarlo en español, por lo que si no lo encontramos en este idioma mal asunto.

A continuación os indicamos una serie de datos que obligatoriamente tienen que incluirse dentro del etiquetado, si alguno de los siguientes datos no apareciesen se podría llegar a reclamar mediante denuncia:

Información obligatoria del etiquetado

Salvo en el caso de las excepciones previstas en la legislación, las indicaciones con carácter obligatorio que deben aparecer en el etiquetado de los alimentos son las siguientes:

  • La denominación de venta del producto.
  • La lista de ingredientes.
  • La cantidad de determinados ingredientes o categoría de ingredientes.
  • El grado alcohólico en las bebidas con una graduación superior en volumen al 1,2 %.
  • La cantidad neta, para productos envasados.
  • La fecha de duración mínima o la fecha de caducidad.
  • Las condiciones especiales de conservación y de utilización.
  • El modo de empleo, cuando su indicación sea necesaria para hacer un uso adecuado del producto alimenticio.
  • Identificación de la empresa: el nombre, la razón social o la denominación del fabricante o el envasador o de un vendedor establecido dentro de la Unión Europea y, en todo caso, su domicilio.
  • El lote.
  • El lugar de origen o procedencia, cuando el producto proceda de países terceros o de un país comunitario la no indicación pueda inducir a error al consumidor.
  • Las especialmente previstas para diversas categorías o tipos de productos alimenticios (se recogen en el anexo V del Real Decreto 1334/1999).

En definitiva si quieres saber qué es lo que te llevas a la boca siempre es importante que decides al menos 10 segundos a la revisión del etiquetado. Es un ejercicio de concienciación y de educación alimentaria. Al principio puede llevarnos algo de tiempo, pero en cuanto cojamos el hábito llenaremos nuestra cesta de la compra de una forma más saludable y fiable  que la que ahora.

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