Lactancia materna reduce el riesgo de obesidad

Es un hecho probado el que la leche materna es el mejor alimento para un recién nacido ya que cubre todas sus necesidades nutricionales y de protección contra enfermedades.

Pero lo que no se sabía hasta hace poco tiempo, es su relación con el sobrepeso y la obesidad, ya que se ha estudiado que los niños amamantados de manera exclusiva durante los primeros seis meses de vida tienen menos tendencia a los problemas de peso en la infancia y la adolescencia. Por el contrario, aquellos que no fueron amamantados o que lo fueron solo en un periodo muy breve, mostraron sobrepeso u obesidad.

Si bien existe controversia al respecto de estas conclusiones, se ha demostrado que la leptina, una proteína que contiene la leche materna, tiene este efecto protector que incluso permanece hasta la edad adulta.

Dado el grave problema que constituye la obesidad en nuestro país y el poco tiempo que se tiene para hacer ejercicio y tener una dieta saludable, los médicos han decidido voltear a ver nuevamente la lactancia como una alternativa muy saludable y económica. Así las cosas, los centros de salud están invitando a las madres a reconocer el valor de la leche materna y a promover que esta sea la única fuente de alimento en los neonatos y que a partir de los 7 meses y hasta los 2 años de edad, sea un complemento necesario para una buena calidad de vida.

Han habido intentos fallidos por reproducir la leche materna en laboratorio, pero no ha sido posible, en gran parte quizás por que cada madre produce la leche que su bebé necesita. La leche va cambiando con el paso de los meses para poder satisfacer las diferentes necesidades alimentarias de cada niño o niña y hoy se sabe que un bebé alimentado al seno materno, es más seguro por la cercanía física y emocional con la mamá y tiene un mejor sistema inmunológico.

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