Básicamente, existen dos formas básicas de ver el mundo, o es un lugar de oportunidades, o de sufrimientos. El vaso puede estar medio lleno o medio vacío. Estas dos visiones de lo que nos rodea no están separadas, sino que podemos tener pensamientos positivos en algunas situaciones y en otras actuar de forma negativa. Por norma general, siempre predominará una de estas dos actitudes. En este momento, me centraré en el pensamiento positivo.
¿Cuál es la característica principal del pensamiento positivo?
¿Qué sería lo que destacarías de la actitud de una persona positiva? Tal vez destacases su capacidad de sacar una parte positiva de cualquier situación, incluso aunque fuese mala. Este es a mi modo de ver, la característica más importante de tener un pensamiento positivo.
Si eres capaz de aprender una lección de lo que te ocurre indiferentemente de que sea un suceso bueno o malo, tendrás una actitud positiva en la vida. Podrás disfrutar de más cosas y ver el mundo con más ilusión que alguien incapaz de cojer la parte positiva de una mala experiencia.

Supongamos que cada cosa que te pasa en la vida es una naranja, cada situación vivida, es una naranja distinta. Con estas naranjas puedes hacer dos cosas, dejarlas tal como están, viendo como las malas se pudren lentamente hasta que consigas tirarlas (sanear un mal recuerdo) o cojerla entre tus manos, y una vez entre ellas, apretarla para exprimirla de forma que saques todo el jugo que tiene dentro, todo lo positivo. De modo que al final solo quede una naranja seca, que sea más fácil de tirar en caso de ser una naranja en mal estado.
Al final del día, lo que importa de las experiencias que has sentido, es lo que te quedas de ellas. Si ves lo malo solo, con razón desearás que llegué el día de mañana, yo haría lo mismo si me quedara con eso. En cambio, ¿y si escojes quedarte con lo bueno? Aun siendo una tontería, ¿y si ves esa parte que te enseña algo? Tal vez te acuestes pensando que sacaste algo en limpio y no fue tan mal día después de todo.
Te diré algo que puse en práctica, ten una pequeña libreta o agenda y cada día, no te llevará más de unos minutos antes de acostarte (aunque a veces seamos perezosos y nos cueste apuntar por no levantarnos si se nos olvido cojerla antes) y anota lo que has aprendido hoy. Pueden ser cosas tontas, que puede que no tengas en cuenta los días siguientes sino se repiten, pero si es algo que se repite, seguro que te darás cuenta cuando ocurra dos o tres veces.
El secreto de una buena actitud positiva, no es hacer un gran esfuerzo por estar alegre en todos los momentos. Perfectamente puedes ser positivo o positiva, y tener días en los que no te apetezca levantarte de la cama o en los que parece que tienes todo en tu contra y estás a la defensiva. Lo que hace la diferencia es el pequeño detalle de sacar lo bueno de las situaciones, aún cuando al principio parezca dificil de hacer. Es lo que marca la distinción entre un pensamiento predominantemente positivista, y otro pesimista.