Comienza una nueva etapa, y por lo general las parejas se conocen únicamente en los roles de compañeros , amigos, amantes, sin embargo comienza la aventura de ser padres y este rol, es el que aún no conocen, y regularmente esto comienza a generar problemas. Lo que se debe tener en cuenta es que al momento de la llegada de un bebé, la pareja conyugal continua, y solo se debe reacomodar la rutina, no terminar.
Una investigación realizada por INGEI (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática) nos informo que entre el año 2000 y el 2015 el número de divorcios aumento 136.4%, mientras que el matrimonio se redujo en 21.4%. Esto nos habla de una creciente problemática que crece diariamente y que no esta siendo atendida.
El Dr. Daniel Vázquez Montaño, licenciado en psicología, especialista en terapia de pareja, nos da algunos consejos para hacerle frente a la realidad que se da entorno a la llegada de un bebé, y que puede generar una crisis en la pareja si no hay una buena participación y comunicación en la pareja.
”Cuando este proceso esta por iniciar, se emprende la experiencia de ser padre, Pero nadie te advierte a detalle del impacto que recibirá la relación o bien que será la prueba de fuego.”.
Retos e impactos
Culturalmente no se trata este tema por que minimizamos la importancia del impacto que tendrá; por otra parte cuando los problemas, diferencias y discusiones aparecen comienza una ruptura.

Al momento del nacimiento de un bebé inicia un reto, para muchos inicia desde el embarazo, por los cambios hormonales, generalmente durante los primeros 3 meses se disminuye el apetito sexual y en los hombres se resiente este cambio o también evitan estar íntimamente con su pareja por que piensan que van a lastimar al producto de alguna manera; y así comienza el distanciamiento y por ende, los problemas. Esto resulta mas crítico cuando es un embarazo de alto riesgo, y todo esto hablando únicamente de los 9 meses de embarazo sin tomar en cuenta los primero tres meses de vida del bebé.
De esta manera Comienzan la sensación de insatisfacción en la relación y a los tres años están cerca de decidir por del divorcio.
Otra situación que abona a este conflicto, es la privación del sueño, la cual se prolongará durante algunos meses , ya que estas privaciones causan depresión e irritabilidad, y lo que sucede es que todo esto radica en una falta de coordinación en los roles con ya que frecuencia y en términos generales, la madre asume la mayor parte del trabajo maternal, sin embargo es cuestión de la pareja definir los roles, y en ello también el hombre puede participar.
En cuanto al tiempo de pareja este se ve afectado y/o limitado, porque la vida gira entorno al bebé ocasionando distanciamiento por que el bebé absorbe las 24 horas del día, ya que se vuelve rutina el trabajo, la casa y el bebé, descuidando la vida en pareja.
¿Cómo preparase?
Una de las soluciones es jugar con roles, y dividir las labores. Asumiendo ambos la responsabilidad, platicar quien se quedará despierto durante la noche. Así los tendrían la oportunidad de dormir adecuadamente. Afianzar bien la relación es otro punto de suma importancia, es decir, tener muy definido quienes son como pareja. Es indispensable llevar una buena amistad, sobre todo mantener una buena y respetuosa comunicación. También se debe procurar buscar espacios para convivir solos como pareja , siendo muy creativos. Y por ultimo buscar y aceptar apoyo, la mayoría de las veces las parejas se aíslan para no molestar a los padres o a la familia, sin embargo no es lo mas recomendable. Lo ideal seria buscar lluvia de soluciones, nunca perder la comunicación manteniendo la amistad ante todo.