El principal criterio que debe cumplir un paciente para ser candidato a una cirugía de reducción de estómago es que padezca obesidad con un IMC (Índice de Masa Corporal) ≥ 40 kg/m2, o un IMC ≥ 35 kg/m2 y comorbilidades asociadas con posibilidad de mejorar al producirse la pérdida de peso. Pero además, existen una serie de requisitos adicionales que el paciente debe cumplir, en primera instancia, para poder recibir tratamiento mediante cirugía de reducción de estómago. Sin embargo, hay situaciones en las que, sin cumplir todos los requisitos que mencionaremos a continuación, el propio equipo multidisciplinar deberá valorar el riesgo-beneficio individualizado de la intervención en algunos pacientes, es el caso de los adolescentes con obesidad mórbida, o los pacientes que superan el límite de edad.

Los criterios de selección que los pacientes deben cumplir para ser candidatos a la cirugía de reducción de estómago son los siguientes:
- Edad comprendida entre los 18 y los 55 años.
- Obesidad con IMC ≥ 40 kg/m2 o IMC ≥ 35 kg/m2 + comorbilidades asociadas susceptibles de mejorar con la pérdida de peso.
- Fracasos previos de los tratamientos médicos convencionales.
- Estabilidad psicológica: No abuso de alcohol u otras drogas, no alteraciones psiquiátricas mayores como esquizofrenia o psicosis y ausencia de retraso mental o alteraciones del comportamiento alimentario.
- La obesidad debe ser de origen primario, nunca secundaria a alteraciones endocrinológicas.
- El paciente debe comprender cuál es el objetivo de la cirugía y ser capaz de comprometerse con ella y con los cambios que supondrá en su vida. También deberá poder entender el mecanismo por el que se consigue la pérdida de peso y de asumir que no siempre los resultados serán los esperados.
- Consentimiento informado después de haber recibido toda la información de manera oral y escrita.
- En las mujeres en edad fértil que quieran someterse a la cirugía de reducción de estómago, se aconsejará que no se queden embarazadas durante el primer año posterior a la intervención.
Tanto el paciente como sus familiares deben entender que el objetivo de la cirugía de reducción de estómago no es la pérdida de peso, aunque se consiga en más del 50% de los casos, sino la mejora de las comorbilidades y la calidad de vida. Deben saber que los fines no son estéticos, aunque también sean importantes, y que se trata de una cirugía mayor que, si bien en la gran mayoría de los casos no surgen complicaciones, presenta una mortalidad de entre el 1 y el 2% y una morbilidad del 10%.