Muchas de las cosas que nos suceden en la vida nos hablan a nivel simbólico. Pero los seres humanos no nos damos cuenta de ello, porque estamos imbuidos en el vaivén de la vida consciente y nuestra inteligencia es lineal y lógico-matemática. Sin embargo si nos abrimos a la inteligencia simbólica y emocional somos capaces de percibir que desde el detalle más pequeño de nuestra vida hasta el más importante están cargados de mensajes para nuestra alma. Las antiguas civilizaciones estaban acostumbradas a leer estos mensajes porque vivían al compás de la naturaleza, de las lunas, las corrientes y los ríos. Al hombre occidental, desconectado de la energía, nos cuesta entender que nuestro Ser nos habla a través de lo simbólico y que todo puede interpretarse de la misma forma que un sueño o una visión.
En la Terapia del Inconsciente lo simbólico es la vía del alma para darnos información acerca de nuestra vida psíquica y emocional. Los cuentos, los mitos, las sincronicidades, los sueños, las visiones y experiencias transpersonales son mapas en los que proyectamos lo que nos sucede desde un punto e vista emocional y la forma de solucionarlo.
Cuando se inicia una Terapia del Inconsciente a la persona se le pedirá que escriba un cuento y en él sin saberlo proyectará su biografía, pero no como la contempla conscientemente con todos sus engaños y trampas, sino lo que ha registrado su inconsciente, que es cómo lo ha vivenciado su sistema emocional y se acerca mucho mas a la verdad.
Si observamos los cuentos clásicos, en esas historias para niños hay auténticas lecciones de vida y nos hablan de conflictos emocionales que son inherentes al ser humano independientemente de la cultura o la época. En ellos, como sucede en los sueños, todos los personajes el cuento y los escenarios se refieren a las distintas partes de uno mismo.

Algunos de los símbolos más comunes de los sueños y sus interpretaciones:
- Princesas, muchachas: las emociones, el corazón, la intuición.
- Príncipes, caballeros, guerreros: acción, poder, autoridad.
- Brujas, malvadas, madrastras: La sombra de lo femenino: manipulación, desconexión del corazón.
- Malvados, ogros, piratas: La sombra de lo msculino: mente y tiranía.
- Hadas, duendes, gnomos, silfos, salamandras, ondinas: Guías, espíritus protectores.
- Animales y niños: Corazón, pureza.
Ejemplos de cuentos clásicos:La Cenicienta, La Bella Durmiente, Caperucita Roja, Peter Pan.
“La Cenicienta” traza un camino de sabiduría acerca de las personas que se sienten huérfanas y en su sentimiento de ser incapaces de sobrevivir, viven e penitencia y sacrificio. El cuento traza un camino de todo lo que tendrá que hacer para salir de esa esclavitud.
“La bella durmiente” advierte del peligro de vivir una vida en la que la emoción (la Diosa, la Bella, la princesa) está dormida y la urgencia de que el príncipe, el Guerrero, la acción dentro de cada uno acuda a despertarla y a luchar por ella. En realidad es una metáfora maravillosa del hecho de que sólo podemos ser felices si luchamos por y para nuestro corazón.
“Caperucita Roja” entre otros mensajes habla del peligro de autoegañarnos obviando nuestro lobo feroz, la sombra que todos llevamos dentro y que tanto nos aterra. E invita a que la veamos y la integremos o de lo contrario nos comerá y acabará con nuestra pureza (la niña) y nuestra sabiduría (la abuelita).
En “Peter Pan” nos encontramos con el arquetipo el Vagabundo, personas que se han quedado atrapadas en la psicología adolescente y no quieren crecer porque no quieren asumir el mal del mundo ni el mal de su interior. Además evitan el compromiso porque tienen miedo a revivir el abandono y evitan así el sufrimiento. El cuento es un tratado de psicología de este tipo humano. Habla del compromiso con uno mismo y de la pureza de corazón como la llave para vivir en sintonía con el espíritu.