Cuando nos decidimos a vivir en pareja, lo más probable es que surjan muchas dudas. Una de ellas gira entorno al dormitorio. ¿Es mejor dormir con dos almohadas o compartir la misma?
Elegir la almoahada correcta necesita la misma atención que elegir el colchón más adecuado para nosotros. No todo el mundo tiene la misma constitución y la almohada puede afectar mucho a la forma en que conciliamos el sueño.
Cada persona adopta una postura distinta cuando duerme, cómo reposa nuestra cabeza y nuestros hombros hará que elijamos una almohada u otra. Se trata de una decisión totalmente personal, ya que según nuestras características físicas, nos sentiremos más cómoda con unas u otras.
Elegir la almohada adecuada
Necesitamos que nuestra cabeza se encuentre perfectamente alineada con nuestro cuello y nuestra columna vertebral. Eso quiere decir que la almohada dependerá de la posición en la que durmamos.

Por lo general, dentro de una pareja, cada uno de los miembros tiene una complexión física diferente. Esto quiere decir que tendremos diferentes necesidades también. La opción más adecuada es que cada uno duerma con su propia almohada. Esto permitirá que ambos durmáis mejor y con mayor libertad a la hora de giraros en la cama.
Cuando decidamos ir en busca de nuestra almohada ideal, tendremos que tener en cuenta algunos aspectos:
- Peso corporal
- Postura utilizada para dormir
- Gustos y preferencias (firmeza, materiales tamaño…)
- Patologías o problemas de salud
- Sensibilidad al calor.
Si eres de las personas que suele dormir de lado, lo más recomendable es que utilices una almohada alta. Esto se debe a que el hueco entre el hombro y la cabeza es bastante amplio. Si sueles dormir boca arriba, la altura debe ser media. Y los que duermen boca abajo necesitan una almohada baja. Todo esto es importante para conseguir el mejor descanso.
Dormir o no con la misma almohada es una opción personal. Si ambos tenéis los mismos gustos, compartirla no es ningún problema. Si no es así, mejor que durmáis cada uno en una almohada para conseguir el máximo descanso.