Cuando uno se jubila, llega el tiempo de disfrutar de los nietos, la pareja, de recuperar las antiguas aficiones y, por qué no, de buscar otras nuevas, como por ejemplo bailar. Porque cada vez más son las personas mayores que se apuntan a clases de baile de salón y se divierten en pareja. Un ‘hobby’ que, además, posee un gran número de beneficios para la salud.
Así lo confirmaron los resultados obtenidos en una investigación de la Universidad de Illinois de Chicago, en Estados Unidos. Con el fin de determinar los beneficios que podía tener el baile en las personas mayores, los investigadores desarrollaron un programa de baile de cuatro meses en el que participaron hombres y mujeres de la comunidad latina, no acostumbrados a practicar ejercicio físico moderado.

Trascurrido el plazo, los científicos descubrieron que, gracias al baile, las personas caminaban más rápido y eran más activas físicamente que antes de empezar a bailar, ayudándoles a reducir el riesgo de padecer algún problema cardiovascular.
El programa de baile organizado por los investigadores estadounidenses estaba compuesto por los cuatro bailes de salón más conocidos: merengue, bachata, cha cha chá y salsa. Bailes que no solo ayudan a prevenir enfermedades del corazón. De igual forma impulsan a trabajar la espalda y adquirir mayor coordinación corporal.