Terapia de pareja e hijas pequeñas: estrés y ansiedad

En un artículo anterior, hablabamos sobre la importancia de identificar ciertos comportamientos, pensamientos u emociones que nos indiquen si nosotras como mamás y/o papás o nuestr@s hij@s nos encontramos en una situación de estrés y ansiedad familiar, por lo cual, algunas de las señales que podemos identificar, son las siguientes:

  • Actitud indiferente y negativa: perdida de interés por las actividades favoritas.
  • Aislamiento social.
  • Enfermedades frecuentes y dolor crónico.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Cambios en los patrones del sueño.
  • Cambios en el apetito y en el peso.
  • Sentimientos en el apetito y en el peso.
  • Consumo inadecuado de alcohol y/o medicamentos.
  • Sentimientos de desesperación, impotencia.
  • Estrés, ansiedad, intensos.
  • Ganas de llorar sin razón aparente.

Sí experimentamos más de dos, es tiempo de pensar o más bien dicho, de acercarnos a un profesional de terapia de pareja o familia que nos pueda orientar; recordemos que:

“El síndrome de burnout, se caracteriza por la sobrecarga y tiene como consecuencia lo que comúnmente llamamos estar quemado. Cuando una persona se sobrecarga por encima de sus posibilidades (posibilidades normales de cualquier persona), aparece la respuesta de estrés. Cuando estamos demasiado tiempo sometidos a estrés y al cansancio, surge el agotamiento y nuestra mente y nuestro cuerpo se niegan a continuar. El síndrome son las respuestas del cuerpo que nos dice “para, necesitas descansar”. (Rodríguez, 2015).

¿Qué podemos hacer ante el síndrome de burnout?

Por suerte, el síndrome de burnout puede evitarse sin demasiadas complicaciones y puede tratarse para una rápida recuperación. Veamos algunas recomendaciones para evitar sentirnos quemados, para prevenir y tratar el síndrome de burnout.

  1. Ante cualquier síntoma consulta a un especialista y/o el médico, para que pueda apórtate el tratamiento más adecuado.
  2. Aprende a gestionar tu tiempo y a organizar tus tareas. En muchas ocasiones una falta de organización es la causa del agotamiento.
  3. Pide ayuda a familiares y amigos.
  4. Cuando lo necesites delega en otras personas funciones relacionadas con el cuidado de tus hijos. Son muchos los familiares a los que seguro que puedes recurrir y estarán encantados de ocuparse de los niños durante un rato.
  5. Procura llevar un estilo de vida saludable que ayude a combatir y prevenir el estrés: ejercicio, rutina de sueño, alimentación, etc.
  6. Dedica un tiempo para ti misma@. Es bueno tener un tiempo para uno mismo, que nos permita desconectar y centrarnos en nosotros mismos. Puedes dedicarlo a un hobbie, vida social, etc.
  7. Aprende a decir NO y respeta tus límites para que los demás los respeten.
  8. Busca alguna actividad relajante e introdúcela como rutina en tu día a día: meditación, yoga, leer un libro, charlar, etc.

A muchos padres les cuesta trabajo, entender la parte de anteponer alternadamente el cuidado propio sobre el de sus hijos, porque se sienten culpables o malos padres. Sin embargo, l@s principales beneficiad@s de que mamá y papá se cuiden a sí mism@s, son l@s hij@s, que pueden disfrutar de un papá y/o mamá, relajada, de buen ánimo, fuerte. Esto favorece la confianza y la comunicación de los padres e hij@s

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