El último tabú social

El estreñimiento es un padecimiento común para la mayoría de nosotros en algún momento de nuestras vidas: de hecho, la investigación reciente de reveló que una de cada siete personas sufren de estreñimiento en alguna etapa. A pesar de ser un padecemiento relativamente común, el estreñimiento es probablemente el último gran tabú social – si se comenta en público, se hace en tonos discretos o confidenciales, o mediante un “chiste”, para evitar situaciones embarazosas.

¿Entonces, porqué se considera embarazoso hablar y tratar sobre el estreñimiento?

Aquellos Buenos Viejos Tiempos

Mucha de nuestra represión psicológica de “lo natural” se puede rastrear hasta la era Victoriana, cuando se evitaba y era reprobado hablar de sexo y las funciones corporales. Ciertamente no existía esta vergüenza en la Bretaña Romana, donde los baños públicos mostraban una vara con una esponja adherida en la punta, que se dejaba en un balde de salmuera, ¡el equivalente del papel higiénico de nuestros días!

Humor en el Baño

En la actualidad estamos en la etapa donde todo lo que se considera “prohibido” o “tabú” (como hablar del “trasero”), tiene una atracción extraña y la mejor manera de manejarlos es mediante el humor (chistes). Este proceso se inicia en la escuela, probablemente la primera ocasión en que nos vemos forzados a compartir los baños con otros – y el “humor” empieza a desempeñar un papel importante para superar cualquier situación embarazosa. Además, en la escuela es donde experimentamos un “grupo de represión” que nos ocasiona el uso de lenguaje vulgar, especialmente respecto a nuestras funciones corporales. Es donde el uso de palabras como “popó” y “trasero” conlleva una emoción nueva, ya que usarlas es mal visto por los adultos. ¡De aquí, nuestra fascinación actual con los traseros, la diversión con cualquier cosa relacionada con los traseros y los chistes “sucios” asociados!

Los Hombres y sus Traseros

Nuestros traseros nos pueden avergonzar tanto por el sonido como por el olor, y recordarnos nuestros humildes orígenes animales. Pues siendo parte de nuestro sistema nervioso involuntario, no están realmente bajo nuestro control. Una manera de evitar la vergüenza, para distanciarnos, y obtener algún control sobre lo incontrolable, es usar el humor nuevamente. En los hombres es más común que en las mujeres, tratar los temas relacionados con el trasero con chistes (humor), esto puede ser porque siempre ha sido más aceptable socialmente que los hombres expresen su lado terrenal, especialmente en grupo. Donde los hombres son el sexo dominante en una sociedad, pueden reconocer sus funciones corporales sin temor a la desaprobación o desplazamiento social y hasta competir con otros hombres – ¡de aquí el desarrollo del humor en el baño!

Las Mujeres y sus Traseros

De las mujeres, generalmente se espera una conducta más recatada y discreta. Es por esto que, aún hoy en día, soltar gases en público es tremendamente embarazoso para las mujeres, mientras que la mayoría de los hombres consideran sus propios gases como divertidos. Lo que salvaría a las mujeres de una completa neurosis sobre su actividad intestinal es una mejor comprensión de sus cuerpos y su salud (la biología de las mujeres, como los ciclos menstruales y el embarazo).

Reacciones Corporales

Siempre ha habido diferencias sociales: mientras más abajo te encuentras en la escalera social, tienes menos que perder por una impropiedad social relacionada con intestinos y traseros. Debido a que las mujeres son más suceptibles de la desaprobación de los otros, tienden a experimentar más signos externos de vergüenza sobre temas considerados “embarazosos” o “tabúes”, tales como el estreñimiento. Reaccionan más que los hombres ruborizándose, mirando al piso o retirándose. Los hombres tienden más a usar el humor, o permanecer callados.

Estreñimiento y el Trabajo

Cuando se trata de estreñimiento, la encuesta reveló que los hombres pueden esconder una inseguridad más profunda sobre sus hábitos intestinales, el desempeño en el trabajo de los hombres se afecta el doble que el de las mujeres por el estreñimiento, y evitan usar el baño en el trabajo más que las mujeres. Los hombres pueden hacer chistes en público sobre estas cosas ¡pero cuando los afectan directamente tienden a sufrir en silencio! Puede ser que la presión de la época escolar a tener sentido del humor sea lo que evita que los hombres comprendan realmente a sus intestinos y los problemas asociados con éstos.

Personalidad y Estreñimiento

La conexión entre personalidad y estreñimiento es muy interesante. La mayoría de los neurotransmisores químicos especializados que el cerebro utiliza para transmitir información también se producen en el tracto gastrointestinal. La serotonina es un neurotransmisor importante, y es de particular importancia en la depresión y la migraña. En el intestino se produce 10 veces más serotonina que en el cerebro, así resulta fácil ver como un cambio en los niveles de transmisores puede afectar el funcionamiento del intestino. Frecuentemente se ha observado que los individuos con estreñimiento crónico tienden a ser nerviosos, irritables, rígidos, y difíciles de tratar. A la inversa, las personas con buena función intestinal tienden a ser tratables, relajados, y a estar más en paz con ellos mismos.

Alivio del Estreñimiento

Aún cuando la dieta y el estilo de vida no se deben asumir como causa importante responsable del estreñimiento, es aconsejable mantenerse sanos en general comiendo una dieta balanceada (vegetales frescos, frutas y cereales), beber suficiente agua (al menos 8 vasos al día) y hacer ejercicio con regularidad (como caminar). Para ayudar a evitar los síntomas del estreñimiento, siempre debes actuar ante cualquier urgencia para el bien de tu intestino. También es útil tomarse un tiempo después del desayuno o la cena para ir al baño sin disturbios.

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