El origen del bolígrafo

Parece que siempre ha estado entre nosotros, pero el bolígrafo es un invento relativamente reciente.

Ladislao José Biro, nacido en Budapest – Hungría en 1899, periodista afincado en Argentina, fue el primero en unir un tubito de plástico con una puntera sobre la que una bola metálica giraba cuando tocaba el papel. Así, la tinta se dosificaba a medida que rodaba la bola dejando el trazo en el papel; eso fue concretamente en el siglo pasado, sobre los años 40.

De ahí que en Argentina, Paraguay y Uruguay se les conozca con el nombre además de lapicera por “birome” que fue el nombre comercial que se les dio a los primeros bolígrafos del mundo, asociándose Biro con su amigo y socio Juan Jorge Meyne, también en Nueva Zelanda y en Australia son conocidos como “biros”.

Hoy en día son indispensables en el material escolar, en oficinas, para la publicidad… Su bajo precio hace que cuando se quiere adquirir uno, en escasas ocasiones se plantee otro criterio que el de los gustos personales. Pero, desde luego, hay diferencias entre ellos. La calidad y originalidad son unas de esas diferencias.

El inventor del bolígrafo Dº Ladislao Biro patentó su primer prototipo en Hungría y Francia en el año 1938.  Cuando comenzó la 2ª Guerra Mundial en 1940 emigró junto a su hermano y su amigo y socio Dº Juan Jorge Meyne, el cual los ayudó a escapar de la persecución nazi, por ser de origen Judío. Se asociaron en ese mismo año, constituyendo la compañía Biro Meyne, Biro, desde un garaje y con unos 40 operarios y muy bajo presupuesto. Comercializó y perfeccionó el bolígrafo. Su nueva patente en Buenos Aires fue en 1943.

Al principio se vendían como juguete para chicos y como anécdota les diré que Biro en una de sus entrevistas afirmó “Mi juguete dejó 36 millones de dólares en el tesoro Argentino, dinero que se ganó vendiendo productos, no de la tierra sino del cerebro.”

Cuando comenzaron a promocionarse los bolígrafos, se llamaban esferográficas. Se hacía hincapié en que siempre estaban cargados de tinta, permitía hacer copias con papel carbónico, secaba en el acto, era única para la aviación y su tinta era indeleble.

El invento fue usado por los pilotos de la RAT en 1945 las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos les hicieron un pedido de 20.000 unidades.

El Sr. Biro no había patentado su invento en Estados Unidos, eso le provocó fuerte competencia porque el mismo año Milton Reynolds desarrolló su propio modelo y Franz Seech inventó la tinta que seca al aire, conocida comercialmente como paper mate

En 1950 el noble francés Marcel Bich compró la patente a Birome, comenzando de este modo a producir un bolígrafo más barato y asequible para todos, con suficiente tinta para hacer una línea de 5 Kms.  Bich, desarrolló y fabricó la marca del bolígrafo Bic con precios a bajo coste, dando así popularidad al invento

La sociedad formada por Biro y sus socios quebró, aquejada por falta de financiación, algunos de sus inventos no tuvieron éxito.

Entre otros inventos Biro diseñó un perfumador usando el mismo mecanismo del bolígrafo. Más tarde, con el mismo principio se crearon los desodorantes a bolita o roll-on.

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