El metabolismo es un grupo de procesos complejos en el cuerpo que convierten las calorías de los alimentos en energía útil para la vida humana. Depende de:
- valor nutricional de los productos consumidos;
- regularidad e intensidad de la actividad física;
- temperatura ambiente; estado psicoemocional;
- años;
- peso.
Varios factores afectan la velocidad de digestión de los alimentos. Por ejemplo, al estar bajo estrés, el cuerpo comienza a producir cortisol, lo que ralentiza el proceso digestivo y estimula el almacenamiento de grasa corporal.
¡Atención! El metabolismo se refiere a varios procesos, desde digerir un abundante desayuno hasta respirar durante el sueño, cuando el cuerpo transporta oxígeno a los órganos sin la participación del cerebro.
Debe entenderse que el metabolismo no tiene velocidad, lo que significa que tampoco existe su clasificación en lento, normal y rápido. Esto se debe al hecho de que su velocidad no se puede medir. Pero incluso si fuera posible, no hay unidades de medida equivalentes que puedan describir esta velocidad.
Mal metabolismo: consecuencias y síntomas
La tasa de asimilación de los alimentos depende de una combinación de factores que afectan a una persona durante un cierto período de tiempo. Es decir, cuál será el metabolismo, «rápido» o «lento», depende del estilo de vida y de la respuesta del cuerpo a los estímulos ambientales.

A veces, incluso una interpretación incorrecta de las recomendaciones competentes conduce al hecho de que todas las medidas de pérdida de peso finalmente no dan ningún resultado práctico. Por ejemplo, una persona que ha controlado su exceso de peso en detalle, reduce drásticamente su dieta a un déficit calórico severo, consume una gran cantidad de piñas diariamente (contienen enzimas que descomponen la grasa) y entrena intensamente en el gimnasio todos los días. En el mejor de los casos, la flecha de la balanza no se moverá, en el peor de los casos, mostrará algunos kilos de más.
Esto se explica de forma sencilla. Por medidas tan drásticas, el cuerpo es llevado a un estado estresante. El cerebro da señales de que las reservas de energía se están agotando, porque durante un esfuerzo físico serio, la energía que venía con los alimentos desapareció. La única opción en este caso es el almacenamiento intensivo de nueva grasa corporal para salvar al cuerpo del hambre de energía.
¿Cómo acelerar el metabolismo?
La única opción eficaz para acelerar el metabolismo es una combinación de entrenamiento activo (cardio + fuerza), aumentando el contenido calórico del menú (hasta un 15% de media) y siguiendo una dieta que cumpla con los estándares BJU (proteínas, grasas y carbohidratos) . En este modo, el cuerpo entrará en la tasa efectiva de asimilación de alimentos y aprenderá a almacenar el exceso de energía en los músculos y no en los tejidos grasos.
Hay cuatro reglas, siguiendo las cuales, puede normalizar el metabolismo:
- No comas en exceso antes de acostarte.
- Enriquece tu dieta con fuentes de fibra.
- Limite su consumo de carbohidratos rápidos y reemplácelos por lentos.
- Controle el equilibrio de grasas en el cuerpo, tome suplementos con omega-3.
Para mejorar el metabolismo, debe comer bien y con regularidad, así como dedicar suficiente tiempo al entrenamiento cardiovascular y de fuerza. Pero una fuerte restricción de la dieta y varias dietas conducirá a trastornos metabólicos y aumento de peso.