¿Se puede cambiar el cerebro?

Somos lo que hacemos día a día, de modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito. (Aristóteles )

La gran plasticidad del cerebro del adolescente es una gran oportunidad para encaminarlos hacía la salud personal, mental y social. Aquello que hagamos por mejorarles tendrá efectos duraderos, así que será mejor que nos encomendemos a esa labor.

No es imposible cambiar una vez que se llega a la edad adulta, pero cuesta más. Aprovechemos esta oportunidad que la biología nos da.

En general todos recordamos nuestra adolescencia con gran fuerza y con mayor relieve que nuestra infancia o gran parte de nuestro tiempo ya como adultos.

Las regiones cerebrales responsables de fuertes emociones son especialmente sensibles durante la adolescencia; así el cerebro adolescente está preparado para guardar los recuerdos más profundamente.

El cerebro del adolescente es especialmente sensible a lo que sucede en el ambiente. Es un período de neuroplasticidad aumentada.

Así que, tenemos noticias para los padres y madres. Hay esperanza para esos pequeños y no tan pequeños atorrantes, es tiempo de orientarles. Es una oportunidad única y que debiéramos vivirla con entusiasmo

Nosotros los adultos somos su corteza prefrontal, ellos son el sistema límbico (permítaseme la licencia reduccionista). En este tiempo de la adolescencia la neuroplasticidad cerebral es una enorme ventaja; las ramificaciones dendríticas que abundan enormemente en la adolescencia en su cerebro les va a permitir aprender cosas nuevas  (especialmente a auto regularse), con todo ello su corteza prefrontal madurará.

Aunque como ya dijimos en otro momento ahora sus actuaciones están marcadas, coloreadas por sus emociones (sistema límbico) y todo lo quieren, lo desean en el momento (son cortoplacistas extremos)

Hay dos posibilidades; si aprenden correctamente, esas vías neuronales se pueden convertir en autopistas para que todo les vaya siendo más fácil y lleguen a ser adultos saludables; por el contrario si no usan esas nuevas vías neuronales se quedarán en caminitos rurales difíciles de transitar y en ocasiones imposibles de utilizar. En este caso al llegar a la adultez no sabrán controlar sus impulsos y tendrán dificultades en casa, en sus trabajos, con sus parejas.

  1. Mantengamos límites razonables para su vida cotidiana (horario de estudios, de juego, de salidas, etc.
  2. Deben pactarse con ellos estos límites (no es broma). Si pasan por su cerebro, las posibilidades de cumplimiento crecen; si sólo son órdenes, …… bien, entran por un oído y salen por el otro.
  3. Apliquemos las 3 C : Coherencia, Constancia y Consecuencias.

Coherencia pues todo ha de ser con sentido común y en su medida, Constancia pues las reglas no se deben saltar (excepto mutuo acuerdo) y Consecuencias pues si se incumplen los acuerdos debe existir consecuencias (conocidas de antemano por todos y aplicadas sin ira ni violencia, más bien como algo natural tras los incumplimientos.)

4. Por favor, usad el humor en las relaciones con ellos; en especial cuando se tensan.

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