El tercer nivel de Reiki se conoce en la tradición japonesa como “curso especial para elevar la espiritualidad”. En este nivel se hace hincapié en las herramientas y en la creación de un entorno que nos permitan disfrutar de un estado mental estable y armónico: Técnicas de auto purificación, técnicas de Reiki tradicional para la auto realización y herramientas de comprensión del potencial de la mente. El Nivel 3 de Reiki es un paso más hacia la comprensión de uno mismo; nos acerca a la posibilidad de vivenciar nuestro día a día de una manera creativa, armónica, significativa y feliz.
Este curso conlleva el aprendizaje de un nuevo símbolo, “el símbolo Maestro”, que nos va a permitir mediar en los aspectos mental, y especialmente espiritual. Con este símbolo conectamos con la esencia del Presente; es el último símbolo que se aprende en la rama tradicional de Reiki. Igual que en los símbolos de cursos anteriores, se aprenden sus trazos, el Kotodama y los campos de aplicación respectivos.
Además, se vuelve a profundizar en la esencia de la práctica de Reiki, en el papel del practicante como facilitador, y en el significado de la sanación y los procesos de salud, entendiendo la acción sanadora como un arte complejo que nos brinda la oportunidad de maravillarnos con las intrincadas relaciones y conexiones de nuestra vida. En el material adjunto al curso, el alumno recibe lo que se conoce como “Guía para el Satori”, o guía para la Comprensión, encaminada a aportarnos herramientas y luz para las situaciones conflictivas que puedan surgir cotidianamente.

La rama occidental nos regala varias herramientas muy interesantes en este nivel:
- La parrilla de Reiki: Para poder enviar energía a metas, objetivos, personas… a través de una parrilla de cristales de cuarzo.
- La Cirugía Psíquica: Instrumento fabuloso para poder desbloquear la energía negativa que se ha instalado en el organismo con una forma física determinada, liberando así el fluir natural de la energía.
- Introducción a la órbita microcósmica: Ejercicio necesario para poder realizar las iniciaciones, ya en el nivel de maestría. Se estudian tanto la anatomía de la órbita, como ejercicios de coordinación para su práctica.
De la escuela tradicional, en este nivel, aprendemos nuevas técnicas de movilización de energía en el cuerpo del paciente (con variantes mediante la utilización de mudras), potenciación de la energía sanadora, técnicas de integración de los símbolos y técnicas de auto purificación.
Avanzamos un paso en el estudio del Sistema Energético Vital y el diálogo con el cuerpo: Técnicas para modular la Energía en los Centros Energéticos; técnicas para descongestionar las barreras naturales del cuerpo; el bombeo de energía; el circuito de la energía ancestral (vital) en el organismo; herramientas de comunicación con órganos y áreas de dolor; veremos la relación de los chakras, la geometría sagrada y su aplicación práctica en Reiki… y mucho más.
Del mismo modo que en los anteriores niveles, con la iniciación se produce una limpieza del sistema energético vital, y su posterior reajuste vibratorio, así como un aumento importante en el canal energético, que repercute en una mayor recepción, canalización y emisión de la Energía Reiki.