Hoy quiero hablaros de los cuidados que debemos realizar diariamente en nuestra cara, porque hay muchas personas que únicamente se aplican una crema hidratante y eso no es suficiente para mantener la luminosidad y tersura de nuestra piel.
Para empezar, decidir a qué horas podremos realizar la rutina diaria, así lo cogeremos por costumbre y no caerá en el olvido. Un buen momento puede ser después de cenar, a continuación de lavarnos los dientes, ahí ya estamos frente al espejo y al lado del lavabo, con todos los productos a mano, ¡imposible escapar!. Lo primero que tenemos que hacer es limpiarnos la cara de maquillaje o impurezas con una buena crema o gel limpiador, porque aunque no nos hayamos maquillado, durante el día en nuestra piel se han ido depositando impurezas que debemos eliminar. Hay que limpiar bien todo el rostro, mejillas, barbilla, cuello, haciendo especial hincapié en la Zona T que es la zona con más tendencia a la suciedad.

Una vez limpia la cara, debemos aplicarnos un TÓNICO, producto que muchas veces se nos olvida, pero muy importante. Nos lo aplicaremos con un algodón repartiéndolo por todas las partes que nos habíamos limpiado y voilà… ya empezamos a notar los efectos, nuestra piel se encuentra más luminosa y tonificada. La tenemos lista para la hidratación.
Como último paso nos daremos la crema hidratante de noche, que hidratará en profundidad nuestra piel mientras dormimos. También podemos aplicarnos un serum después y sentiremos como se nos queda la piel suave y sedosa.