Me he comprado un iMac
Hace cosa de un par de meses, se nos estropearon en casa los dos ordenadores que teníamos: el mío de sobremesa y el portátil de mi mujer. Cuando nos vinimos a vivir juntos, cada uno se trajo su PC y no sé si se habrán confabulado para fastidiarnos la vida, pero el caso es que se pusieron de acuerdo para reventar en la misma semana.

Últimamente ya no escribo, así que no utilizo tanto el ordenador en casa como antes. Pero ella lo necesitaba para buscar trabajo, así que decidimos comprar uno para los dos. En lugar de destinar los ahorros a dos PC’s regularcillos, quisimos echar el resto y comprar algo en condiciones.
El caso es que después de mirar en varias tiendas, todos los ordenadores nos parecían demasiado caros para lo que ofrecían. Estuve incluso mirando de montar uno por piezas, pero me daba mucha pereza volver a tener un sobremesa debajo del escritorio. Por no hablar de que en cualquier tienda te intentan colar una configuración “para poder tirar con el Crysis sin problemas” cuando yo lo único que necesito es que me abra el Google Chrome y el jDownloader. Cuando les digo eso a los dependientes, me miran con cara de haberme visto salir de la alcantarilla remojado en las heces de todo el barrio.
El caso es que fuimos a la Apple Store que hay en el Centro Comercial de La Maquinista a echar un vistazo. No íbamos demasiado convencidos, pero lo que vimos nos impresionó tanto que acabamos por llevarnos uno a casa. Estas tiendas están diseñadas para fardar. Al lado de cada producto tienen un iPad con las especificaciones y una comparativa de las características con otros productos de la familia. A eso se le llama ahorrar papel con clase. Además, tienen un botón con el que llamar al dependiente asignado a esa zona. Nada más pulsarlo, viene a atenderte y a intentar venderte lo que sea.
A nosotros no nos convencía el tema de ver películas y series en la tele. Con el anterior PC lo teníamos bastante bien montado, ya que la Xbox 360 se conectaba al Windows Media Center y se lo tragaba todo. Podíamos ver cualquier cosa por streaming. Preguntamos si había algo parecido para Mac y nos mostraron el Apple TV. Un pequeño cacharrito con salida HDMI y un mando diminuto que se conecta a tus librerías de iTunes y con el que se pueden ver películas, series, fotos o escuchar música. Por el precio que tiene (alrededor de 100€, si no recuerdo mal), vale mucho la pena. Sobre todo, porque nos lo llevamos del salón al dormitorio cuando queremos y vemos lo que nos da la gana con total comodidad.

Lo único que le falta al Apple TV es reproducir DivX, Xvid, Mkv… y esos formatos que todos conocemos. En teoría está diseñado para ver las películas descargadas desde iTunes (o alquiladas desde el propio reproductor, que también tiene ese servicio), pero como la comunidad de usuarios no es tonta se puede jailbreakear para meterle un programita que libere el potencial oculto del chisme y se pueda reproducir de todo. Y si no, siempre puedes convertirlos a un formato compatible nada más bajártelos. Allá tú.
El caso es que estamos encantados con el pack iMac + Apple TV. Mira que yo me gano la vida programando en entorno Microsoft, pero desde que probé el Mac OS he llegado a la conclusión de que he vivido engañado toda mi vida. Facilidad de uso, comodidad, sencillez, diseño, rapidez… todo le da veinte patadas a Windows en cualquier punto comparable. Lo único que echo de menos son los juegos, que no hay demasiados (aunque haberlos, haylos). Pero por lo demás, he estado haciendo el tonto. Probar Mac OS viniendo de Windows es como probar un coche automático viniendo de uno de marchas. Te preguntas por qué narices no se fabrican todos los coches así y qué sentido tiene tener que aprender a usar un embrague y una palanca de cambios en pleno 2021.
Lo que más me ha gustado es una tableta táctil que venden ahora con los iMac. Puedes escoger entre el ratón de toda la vida (de diseño Apple, eso sí) o el bautizado como Magic Trackpad. Es algo así como el área táctil de todos los portátiles, pero para escritorio. La gran ventaja es que es multitáctil, por lo que es capaz de distinguir cuándo la pulsas con varios dedos. Unido a las posibilidades del sistema operativo, es la mejor interfaz para controlar un ordenador que he utilizado en mi vida. El Mac OS reconoce gestos que hacemos con los dedos en el trackpad, por lo que con dos dedos haremos scroll en las páginas web (horizontal o vertical), con tres dedos podemos ir hacia atrás o pasar fotos, también podemos hacer el gesto de ampliar, despejar el escritorio con cuatro dedos… todo completamente configurable. Si esto se incorpora en el mundo Windows, el ratón tiene los días contados.
En fin, que estamos muy contentos. Obviamente, no todo es como te lo venden. Te dicen que Mac OS no se cuelga, no tiene virus, no te irá nunca lento… y no es cierto. Se cuelga, te va lento si tienes demasiadas cosas abiertas y, si bien es cierto que el 90% de los virus existentes no le afectan (por estar programados para Windows), también hay virus para Mac y hay que andarse con ojo. Pero por lo demás, vale mucho la pena para cualquier usuario que quiera el ordenador para cualquier cosa que no sea jugar.
Eso sí, habrá que mirarse un portátil o algo. Ahora tenemos que pedir hora para usarlo