Antes de salir de vacaciones, nos preocupamos por bajar de peso para lucir bien con la familia, en la playa, etc. pero durante las mismas, las tentaciones de comer nos asaltan con botanas, bebidas, cenas, invitaciones, etc. etc., por eso en ABC Dniños te prevenimos y damos algunos tips para evitar regresar con una talla mas…
Ya sea que salsas de vacaciones a la playa, montaña, campo, o con la familia, siempre podrás tomar en cuenta los siguientes tips:
Camina y haz ejercicio:
Los paseos por la mañana, son siempre muy recomendables, puedes caminar 30 minutos por ejemplo antes de tomar el desayuno o primer alimento del día, pues de esta manera quemarás las calorías de la cena anterior, antes de volver a darle a tu cuerpo nueva aportación de las mismas. Andar en bici, nadar, caminar, escalar, son ejercicios perfectos para el verano, además que los juegos con los niños, que te hacen también ejercitarte, pero si aún así no hay posibilidades un día específico, finalmente camina cuando visitas los centros comerciales, mientras te entretienes viendo aparadores, también estás caminando.

Comidas
Aunque en verano solemos salir mas y visitar lugares para comer, el primer punto importante es tratar de mantener los horarios, pues tu biorritmo y metabolismo también tiene hábitos. Así te recomendamos:
- Haz tus cinco comidas al día: 3 principales y dos colaciones, éstas últimas son de mucha ayuda manteniendo la curva de glicemia estable, con lo cual no llegas con tanta hambre a las comidas principales, además que mejoran el buen humor y la productividad.
- El Desayuno nunca debe faltar: te evitará tener hambre descontrolada en la tarde, ademas que tu metabolismo empieza a funcionar. Incluye en él fruta o jugos naturales, carbohidratos saludables, vegetales y proteínas que te saciarán durante las próximas cuatro horas, hasta tu primera colación.
- Frutas Inteligentes: son tus mejores aliadas para hidratarte y picar entre horas, la papaya, piña, sandía, jícara son perfectas para quitarte el hambre y aportarle vitaminas y minerales a tu piel.
- Cena ligera: aunque es casi imposible, es muy importante tomar en cuenta, además que casi siempre vienen acompañadas de bebidas como refrescos, vinos, cerveza, por lo que es muy importante optar por consumir el mínimo y escoger los restaurantes de pescado o cenas ligeras, evitando las pastas y arroces, que son mas para el mediodía. Si finalmente decidiste cenar fuerte, vete a bailar o pasear, pues es el alimento que menos oportunidad tendrás de quemar, con lo que se instalarán en tus puntos débiles en forma de grasa. Una recomendación inteligente, sería cenar solo fruta al día siguiente, para tratar de conseguir que la balanza calórica se incline a tu favor.
Tomar agua:
Siempre será tu mejor aliada, pues además de hidratarte, calmar la sed, es muy importante para controlar nuestro peso. Bebe dos litros al día, pero mejor aún si tomas uno o dos vasos media hora antes de cada comida, pues te ayudará a tener menos hambre. Es muy recomendable por lo tanto, llevar siempre una botella de agua, de vidrio, pues recuerda que el plástico es dañino.

Disfruta al máximo:
Es muy conocido que aunque comamos lo mejor y nos cuidemos mucho, si nuestros estados emocionales son malos o negativos, la digestión no será buena, pero si estamos felices y nos sentimos plenas, hasta lo que podía hacernos daño lo digerimos mejor. Toma unas vacaciones como la oportunidad de ser activa, alegre, feliz, disfrutando al máximo a tus seres queridos, si eres mamá, a tus pequeños les será siempre una valioso recuerdo que marcará sus vidas, ver a su mami feliz.