Mitos y realidades del orgasmo femenino

En la entrada anterior decíamos que puede que una mujer no tenga Orgasmos porque desconoce su respuesta sexual y no respeta su ritmo. Hoy vamos a ver otro fenómeno que también puede dificultar el orgasmo en la mujer.

En la Sexualidad femenina hay un malentendido que tiene su origen en el siglo XIX: Freud afirmó, erróneamente, que hay dos tipos de orgasmos Femeninos: los vaginales y los clitorianos. Afirmó también que los primeros eran los orgasmos adultos y auténticos y que los segundos eran orgasmos infantiles y propios de mujeres neuróticas.

Hoy día nadie piensa que los orgasmos conseguidos a través de la estimulación del clítoris sean propios de mujeres neuróticas, pero sí se mantiene la idea de que el orgasmo auténtico es el vaginal y de que el clitoriano es una especie de orgasmo de segunda categoría, casi un premio de consolación. Una mujer, para experimentar el verdadero placer sexual, tiene que tener orgasmos a través de la penetración vaginal.

Así, cuando hablamos de una penetración vaginal muy placentera y que conduce al orgasmo, seguramente se deba a que indirectamente se está dando la estimulación del clítoris. Sin embargo, esto no es siempre así y lo habitual es que la mujer, con la estimulación única de la vagina, sienta poco placer.

Del clítoris iremos hablando en otras ocasiones, porque es el gran órgano de placer femenino y vale la pena conocerlo bien. De momento, sin embargo, os podéis relajar si buscabais el placer exclusivamente a través de la penetración vaginal. Aunque cada mujer es un mundo, una de las formas más eficaces de alcanzar un orgasmo es la estimulación del clítoris. Si no lo habéis probado, os animo a que lo hagáis.

Deja un comentario